Nuestra nariz es la puerta al mundo, una de sus funciones más importantes es impedir que organismos patógenos accedan a nuestro cuerpo y con el frío. la función protectora de la mucosa se debilita. Además, el aire seco y las temperaturas bajas permiten que los virus permanezcan más tiempo en el aire cuando alguien tose o estornuda.
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La caída del cabello no depende solo de la edad. Para muchos hombres, empieza antes de lo deseado y se intensifica en momentos clave como el otoño. ¿Por qué? Porque el estrés, los cambios hormonales y los daños acumulados del verano (calor, exposición a rayos UV) afectan directamente a la salud capilar.
El envejecimiento de la piel no es solo una cuestión de tiempo. Cada día, nuestras células producen energía mediante procesos que generan radicales libres, unas moléculas que, cuando se acumulan en exceso, dañan las células y aceleran el envejecimiento. Este desequilibrio se conoce como estrés oxidativo.
Para defenderse de los agentes patógenos externos (que pueden enfermarnos en invierno), nuestro cuerpo cuenta con un mecanismo de protección muy eficaz: el sistema inmunitario. Algunos micronutrientes y vitaminas, como la vitamina D, el zinc y la vitamina C, son bien conocidos por ayudar al funcionamiento de nuestras defensas inmunitarias.
Con la llegada del otoño, muchas personas comienzan a notar un aumento en la caída del cabello. Se trata de un fenómeno natural relacionado con el ciclo de crecimiento del cabello, influido por factores hormonales, ambientales y genéticos
AminoHair es nuestro complemento alimenticio para el cabello, especialmente diseñado por nuestro equipo científico para favorecer el crecimiento y la vitalidad del cabello.
El sol emite rayos ultravioletas que pueden provocar quemaduras solares. A largo plazo, la exposición prolongada sin protección puede provocar que la piel envejezca prematuramente y dañar su salud.
Los granos faciales pueden ser más o menos molestos según su número y apariencia.
Los efectos de los rayos solares en la piel son extremadamente complejos. Los más conocidos son la pigmentación y la oxidación cutánea.