Para defenderse de los agentes patógenos externos (que pueden enfermarnos en invierno), nuestro cuerpo cuenta con un mecanismo de protección muy eficaz: el sistema inmunitario. Algunos micronutrientes y vitaminas, como la vitamina D, el zinc y la vitamina C, son bien conocidos por ayudar al funcionamiento de nuestras defensas inmunitarias.
Ir a artículo